Eosinófilos bajos y formas de controlarlos

Los eosinófilos son un tipo de leucocitos o glóbulos blancos que se encargan de proteger a nuestro cuerpo contra el ataque de agentes patógenos, a través de una respuesta inmune. En vista de que cumplen un papel tan importante en nuestro cuerpo, es indispensable tener unos valores de eosinófilos adecuados, pues una concentración muy baja de estas células en la sangre podría exponernos a contraer enfermedades e infecciones con mayor facilidad.

Por eso, aquí te mostramos algunas formas de controlar los eosinófilos bajos para que puedas equilibrar tus valores y fortalecer así tu sistema inmune.

¿Cómo saber si tenemos eosinófilos bajos?

Por lo general, los eosinófilos deben representar entre el 1% y el 4% del volumen de células blancas en la sangre. Si al practicarte un examen de sangre, tus valores de estas células están por debajo de las 50 unidades por microlitro de sangre, quiere decir que padeces lo que los médicos han denominado eosinopenia, una condición caracterizada por un conteo de eosinófilos bajo.

Esto puede darse como resultado de ciertas patologías o trastornos subyacentes, como pueden ser la anemia aplásica, la enfermedad de Cushing, el VIH o sida o la intoxicación por consumo de alcohol.

¿Cómo controlar los eosinófilos bajos?

Afortunadamente, existen algunas formas de controlar los eosinófilos bajos que pueden servirnos para estabilizar sus niveles, lo cual incluye:

Llevar una dieta balanceada

Una diera balanceada no solo es vital para tener un peso ideal o para verse; también es de vital importancia para controlar todos los valores de la sangre, incluyendo, por supuesto, los eosinófilos bajos.

A partir de allí, tener una dieta rica en proteínas, carhobidratos complejos, grasas naturales (aguacate o maní), y vegetales ricos en vitaminas y minerales.

De igual forma, también se puede acompañar esta excelente dieta con algunos suplementos nutricionales como lo pueden ser el gingseng, omega 3 e hierro.

Hacer ejercicio con regularidad

El ejercicio contribuye a mantener una buena salud en la médula ósea y, por supuesto, a mejorar los niveles de leucocitos. A partir de allí, los eosinófilos bajos pueden mejorar notablemente en poco tiempo, siempre y cuando se acompañe con una buena alimentación.

Tomar abundante agua durante el día

El agua no solo contribuye a mantener el cuerpo hidratado, sino que también ayuda a elevar los eosinófilos de una forma rápida y eficaz.

Dormir al menos 7 u 8 horas diarias

Cuando duermes, el cuerpo se recupera de todo el gasto energético que se tuvo durante el día, y es allí donde much

Recomendaciones Finales

Si bien estos consejos pueden ser de gran ayuda, es importante que acudas al médico para conocer las causas que han producido la eosinopenia y recibir el tratamiento adecuado que te ayude a mejorar tu condición de salud.

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