ADENOPATÍA » Qué es, Funciones y Características


La palabra adenopatía se utiliza para referirse a una enfermedad (o inflamación del tejido glandular) que también son conocidos como ganglios linfáticos.

Usualmente, este término se utiliza para hacer mención a la linfadenopatía.

La función de los ganglios linfáticos se basa en transportar la linfa por el cuerpo que, a diferencia de otras glándulas no producen la liberación de sustancias químicas como sudor, lágrimas y hormonas.

La linfa es la encargada de llevar a los glóbulos blancos para combatir bacterias u otros organismos extraños que pudiesen infectar al cuerpo.

Cuando los ganglios linfáticos logran filtrar los fluidos del cuerpo con la linfa son capaces de generar una respuesta inmune que puede ayudar al cuerpo a combatir infecciones y enfermedades.

Existen alrededor de 600 nódulos linfáticos en todo el cuerpo.

En la mayoría de los casos, los ganglios linfáticos se inflaman porque están combatiendo infecciones o virus.

Si los nódulos se llenan de células inmunes suelen hincharse y producir la adenopatía.

Información sobre la adenopatía

Síntomas de la adenopatía

A pesar de que el cuerpo tiene cientos de nódulos linfáticos, solo algunos se pueden sentir o inflamarse al tacto. La mayoría de las veces que existe una adenopatía los pacientes pueden notarla en los ganglios linfáticos del cuello o las axilas.

Si tenemos gripe, es muy posible que estos nódulos se hinchen porque se llenan de células inmunes y desechos de gérmenes.

También, existe un grupo de ganglios cercanos a la cabeza y la ingle que pueden mostrar otra clase de síntomas de adenopatía como dolor con el tacto, enrojecimiento y calor en la piel o alrededor de la zona y bultos debajo de la piel.

Cuando hay una adenopatía, los ganglios linfáticos pueden presentar síntomas de una infección que pueden incluir resfriado, fiebre, fatiga, dolor de garganta, dolor de cabeza y congestión nasal.

Usualmente, la adenopatía de los ganglios linfáticos termina una vez que la infección ha sido combatida y eliminada del cuerpo, cuando esto ocurre los ganglios linfáticos retoman su tamaño original.

Aunque en ocasiones menos comunes la hinchazón proviene de enfermedades más graves.

Si ocurre pueden presentarse síntomas como el crecimiento acelerado de los nódulos, hinchazón por más de dos semanas, pérdida de peso, largos períodos de fiebre y rigidez en los nódulos. Si estos signos aparecen es necesario ir a consulta médica.

Causas de la adenopatía

Las causas de la adenopatía pueden ser muy variadas. Pero, no obstante, en la mayoría, la inflamación de los ganglios se produce por infecciones como la gripe.

La razón se encuentra en que el cuerpo lanza una respuesta inmune rápidamente ante una infección y llena los nódulos linfáticos con glóbulos blancos.

Detrás de una adenopatía suelen estar una gran cantidad de gérmenes infecciosos que provoquen la inflamación.

Algunas de las infecciones que pueden causar la adenopatía son:

  • Gripe o influenza.
  • Meningitis
  • Amigdalitis
  • Sarampión
  • Faringitis
  • Inyecciones dentales y de oído.
  • Mononucleosis
  • Enfermedades en la piel como el herpes y la celulitis
  • Infecciones de transmisión sexual como la clamidia o sífilis.
  • Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

A pesar que las causas más comunes de la adenopatía o inflamación de los ganglios linfáticos son las infecciones, pueden existir otras razones para atravesar por este proceso que están relacionadas con otras enfermedades.

Las enfermedades autoinmunes o lesiones son posibles causas de la adenopatía. Algunos medicamentos son capaces de producir la inflamación de los ganglios linfáticos estos pueden medicamentos utilizados para tratar la malaria o los anticonvulsivantes.

Las lesiones como cortes, hematomas y fracturas también pueden generar la hinchazón en los ganglios linfáticos debido a que el cuerpo debe esforzarse en detener a los gérmenes y que la herida sane.

Las enfermedades autoinmunes como el lupus, que causa inflamaciones en todo el cuerpo, puede afectar también  los ganglios linfáticos y producir la adenopatía al igual que la  artritis reumatoide  que también genera inflamaciones generalmente en las articulaciones.

Por último, la adenopatía puede estar relacionada con la IgG4, una condición inflamatoria que es capaz de causar daños en uno o más sistemas del cuerpo.

Causas de la adenopatía

Cómo se trata la adenopatía

La adenopatía no es una enfermedad; por lo tanto, no se tratará la inflamación de los ganglios directamente sino la infección o afección que acusa la hinchazón.

Sin embargo, existen algunos métodos para aliviar el dolor en los ganglios linfáticos.

La calidez es una buena forma de calmar el malestar, con una compresa o una almohadilla térmica sobre el área afectada podrá hacerlo sentir mejor.

Si el calor no funciona, la compresas frías podrían calmar el dolor si el las altas temperaturas irritan la piel sensible de la inflamación.

También, tomar un analgésico pude aliviar el dolor de la adenopatía. Medicamentos de libre venta como el ibuprofeno, el naproxeno o el acetaminofén pueden calmar el malestar.

Para tratar la afección subyacente, en caso de ser una infección bacteriana, generalmente, son tratadas con antibióticos.

En el caso de que la adenopatía fuese provocada por una infección viral, es probable que el médico no recete medicamentos debido a que los antibióticos no son utilizados para atacar virus. De ser el caso, podría ser recetado un antiviral.

Si la adenopatía es el resultado de enfermedades autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide es necesario un tratamiento especial con su médico o especialista.

¿La adenopatía está relacionada con cáncer?

Aunque la causa más común de la adenopatía son las infecciones, es posible que la inflamación de los ganglios sea causada por cáncer. Sin embargo, las probabilidades son mucho menores.

En situaciones poco comunes, la adenopatía pude ser un signo de linfoma. Este es un tipo de cáncer que inicia en el sistema linfático o en un ganglio linfático, o de leucemia que se refiere a cáncer en la sangre y la médula ósea que también afecta el sistema linfático.

Es más frecuente que el cáncer surja en otra zona de cuerpo y se propague a los ganglios linfáticos.

Algunos de estos síntomas deben tomarse en cuenta en caso de padecer una adenopatía:

  • Pérdida de peso.
  • Sangrado y moretones.
  • fiebre o fatiga.
  • Sudores nocturnos

La adenopatía, sin importar su causa, es un signo que algo anda mal en el cuerpo.

Aunque suele generarse por infecciones leves, en el caso de que la inflamación persista y hayan más síntomas debes consultar a su médico.

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